Pepe Jaén y Nacho
miércoles, 3 de noviembre de 2010
III X Millas L´Alfás del Pi
Pepe Jaén y Nacho
lunes, 25 de octubre de 2010
XXV Volta a la Foia
Recogida de dorsales en el pabellón y ya preparados en la zona de salida. Hasta aquí llegan los del Marathón Cartagena encumbrando a lo más alto a su atleta Wafiya Benalí, ganadora en el apartado de féminas con 1 h 53 min a 4,07 de promedio.
No es una prueba muy concurrida por el público pero sí muy veterana, no en vano se trata de la XXVª edición. Antaño era una carrera con una distancia prohibitiva para mí. Ahora, paset a paset, me he animado y ahí están mis tiempos: 2 h 30 min a 5,28 min/km de promedio. No está mal pensando en los desniveles que habían y que mi objetivo es el de no superar las 4 horas en el Maratón de Barcelona.
El circuito de 27,5 kms recorre las tres ciudades de La Foia, Castalla, Onil e Ibi. Todo por asfalto, circular y al final te topas con los andarines acercándose a meta. Esto originó un tapón importante y largas esperas a la hora de recoger la mochila y camisetas. La organización debe tomar medidas para futuras ediciones y separar la entrada de corredores y senderistas.
A nivel personal valoro las buenas sensaciones que aprecié al atravesar Ibi, iniciar una bajada y un llano en los últimos diez kms que me llevaron a bajar el promedio de 5,39 al 5,28 final. Por último la instantánea de la llegada de Mayte y Julia rebosantes de felicidad. Mayte, al igual que Alberto, luciendo el atuendo que llevarán en Nueva York. ¡Suerte!
lunes, 18 de octubre de 2010
La Carrera de Abel Antón se alargó a los 29 kms
El grupo que inició la trotada. Falta Toni López, el que hace la foto.
Aquí, con el sempiterno Moratinos que está siempre en todas las carreras de la zona.
De vuelta por la zona del Clot hacia la carretera del faro. Julio con su rodillera y ya con algunas molestias pero erre que erre y hasta el final. Ganas no le faltan.
martes, 12 de octubre de 2010
La carrera de Abel Antón comienza una hora antes

viernes, 8 de octubre de 2010
Un plan de entrenamiento para un maratón en 20 semanas

lunes, 4 de octubre de 2010
IX Volta a peu La Romana
La distancia fue de 12500 metros por los alrededores de La Romana y las sensaciones que experimenté fueron muy buenas tras mis entrenamientos que comenzaron hace unas tres semanas. Hay que hacer cima en el monte situado a espaldas de la pequeña ciudad y esa fue la parte más dura, imposible de correr, sólo andar. La inscripción gratuita (sólo nos piden un euro para una ONG) y al final una bolsa del correedor con magnífica camiseta y botella de vino del lugar. Os dejo con una selección de imágenes:
Algunos amigos que tomaron la salida. En total se dieron cita unos 250 corredores. En los cruces y avituallamientos se notaba el acento inglés de los que allí estaban.
Una empinada senda donde el corazón seguía a fuerte ritmo pese a ir sólo andando.
La famosa cuerda para descender desde la cima.
Llegada a meta. Contentos por acabar y al final nos quedamos con ganas de seguir.
Alguna que otra dificultad para retirar el chip y mucha hidratación.
sábado, 2 de octubre de 2010
Homenaje a nuestros amigos montañeros y ultrafondistas
martes, 28 de septiembre de 2010
La porta del cel (IV): Pies cansados y ardientes.
Empezamos por una senda preciosa y agradable junto al río; pronto la pendiente se hace considerable hasta llegar a una cabaña donde la sombra aplaca el intenso calor.
El fondo del valle ya queda muy atrás y nuestras miradas ojean el horizonte y no dejan de buscar los hitos y marcas que nos lleven por el camino correcto. Arriba, junto al primer lago, están los montañeros de verdad, extasiados por la belleza del paisaje. Una manada de caballos aún contribuye a ensalzar el lugar. Enfrente un refugio, pequeño, a modo de contenedor al que no le faltaba nada de lo indispensable ante unas condiciones climáticas extremas.
El paisaje se vuelve casi lunar, sin vegetación, sólo piedras, grandísimos desniveles y mucho calor. El agua escasea y llegamos a un collado donde nos reagrupamos con nuestros colegas andarines donde hicimos la última gran cumbre de La Porta del Cel.
Llegamos a la cabaña de Boldís donde estaba el último punto para clicar nuestro pasaporte y que certifica el cumplimiento de la totalidad del trazado.
El sendero se vuelve zigzagueante, pesado y con el final de la ruta a nuestros pies. Parece que por mucho que andemos no avanzamos. Tavascán está ahí bajo, muchas ganas de llegar y descansar después de esta larguísima estapa. Los pies están ardiendo.
Por fin llegamos y me apresuré acercarme al bar más cercano para pedir esas cervezas que tanto deseábamos. Recuerdo que Antonio me dijo que fueron las cervezas que mejor le habían sentado en su vida. Con un gran retraso sobre lo previsto, llegamos casi anocheciendo. Sólo quedaba cenar, recordar felizmente lo vivido estos días y buscar nuevos destinos.
